Camilo Varela INSTALACIONES INDUSTRIALES

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MOROSIDAD: CÓMO AUMENTAR SU LIQUIDEZ A TRAVÉS DEL IVA

Son muchas las empresas y profesionales que con la deteriorada situación económica actual están teniendo serias dificultades para cobrar las facturas emitidas por sus ventas o prestaciones de servicios. Esto supone un varapalo financiero para ellos, primero por la falta de cobro de dichos créditos, y segundo porque el IVA repercutido sí que han tenido que ingresarlo a Hacienda en plazo y de su " bolsillo ".


No obstante, la normativa del IVA tiene previstas estas situaciones, estableciendo un mecanismo de rectificación de cuotas repercutidas que resultan incobrables, cumpliendo determinados requisitos. Se trata, al menos, de poder recuperar el IVA ingresado a Hacienda y no cobrado del cliente.


Básicamente son dos los supuestos previstos en la norma:

a) Cuotas de IVA impagadas y reclamadas judicialmente.

b) Cuotas de IVA impagadas de un cliente declarado en concurso.


Pues bien, la recientemente aprobada Ley 4/2008, de 23 de diciembre ha introducido, entre otras reformas tributarias, una modificación en relación al primero de los supuestos mencionados anteriormente acortando los plazos de impago para activar dicho procedimiento de rectificación.


Si bien hasta ahora sólo se podían rectificar las cuotas derivadas de créditos impagados y reclamados judicialmente con más de dos años de antigüedad, con la nueva modificación normativa se reduce dicho plazo a un año.


Con esta medida se ha tratado de anticipar en el tiempo estas recuperaciones de IVA, a efectos de producir un cierto alivio en la maltrecha situación financiera de muchas compañías y profesionales.


En definitiva, se trata de una modificación de la base imponible de los créditos impagados, mediante la emisión de facturas rectificativas que disminuyen el IVA repercutido y que propiciará una minoración del IVA devengado en la declaración correspondiente al período de su emisión.


Los plazos para emitir las facturas rectificativas en las que modificar la base imponible de las impagadas son :


1.- Créditos con más de un año de antigüedad reclamados judicialmente : Tres meses, que empezarán a computarse una vez haya transcurrido un año desde la emisión de la factura que ha resultado incobrable.


2.- Clientes declarados en concurso de acreedores : Un mes a contar desde la última de las publicaciones de la declaración del concurso. Lo que puede dificultar en la práctica su efectiva aplicación, a menos que se está haciendo un seguimiento especial de la situación del cliente.


Adicionalmente, desde la emisión de las facturas rectificativas se dispone de otro mes para comunicar a la Administración Tributaria competente la modificación de la base imponible practicada. Acompañando la comunicación se tienen que presentar copia de las facturas rectificativas, así como del auto de declaración de concurso o de la reclamación judicial al deudor.


En todo caso, hay que tener en cuenta que este procedimiento de rectificación del IVA repercutido no resulta aplicable a créditos garantizados o afianzados, entre personas vinculadas, ni a los relacionados con entes públicos.


Por último mencionar, respecto a la reducción del plazo de impagados reclamados judicialmente a un año, que una Disposición Transitoria incorporada a la Ley 4/2008 permitirá que los sujetos pasivos que sean titulares de créditos total o parcialmente incobrables correspondientes a cuotas repercutidas por la realización de operaciones gravadas para los cuales, a la entrada en vigor para este punto de la mencionada Ley ( 26 de diciembre de 2008 ), haya transcurrido más de un año pero menos de dos años y tres meses desde el devengo del tributo, puedan proceder a reducir la base imponible en el plazo de los tres meses siguientes a dicha entrada en vigor ( hasta el 26 marzo de 2009 ), siempre que concurran el resto de requisitos. En definitiva, nos podemos encontrar con dos situaciones, según la antigüedad de los créditos impagados :


a) Cuotas repercutidas desde el 26 de septiembre de 2006 hasta el 25 de diciembre de 2007 : Podrán recuperarse, con carácter excepcional, hasta el 26 de marzo de 2009.


b) Cuotas repercutidas desde el 26 de diciembre de 2007 : A partir del momento que superen el año, se podrán rectificar en el plazo de tres meses, en aplicación de la nueva normativa.No obstante lo anterior, no podrán acogerse a esta posibilidad los sujetos pasivos que durante el plazo de los tres meses, a contar desde la entrada en vigor de esta Ley, puedan reducir la base imponible conforme a la vía del concurso de acreedores.


A primera vista, se podría concluir que el procedimiento de recuperación de cuotas de IVA impagadas no es demasiado complicado, sin embargo existen una serie de requisitos formales y temporales que lo hacen poco flexible, sobre todo por la existencia de unos plazos preclusivos, que una vez expirados impiden recuperar dicho IVA. Por todo ello es aconsejable que el experto fiscal pueda hacer una evaluación previa de la situación para llevar a buen fin dicho procedimiento con el objetivo de mejorar, en la medida de lo posible, la liquidez de la compañía o el profesional.

 

En definitiva, la nueva reforma introducida mejora un poco la situación previa, pero quizá se ha perdido la oportunidad de ir más lejos y que el legislador hubiera aprovechado algunas facultades que la Directiva comunitaria del IVA concede a los estados miembros en el sentido de poder establecer, en ciertos supuestos, que la exigibilidad del IVA repercutido y por tanto su obligación de ingreso a Hacienda se produzca en el momento en que se cobre el precio de la operación del cliente, y no cuando se efectúa la operación. De esta forma, ante situaciones de impago o retrasos en el cobro, como ocurre en la coyuntura económica actual, las empresas o profesionales se evitarían tener que ingresar un IVA que no han cbrado del cliente. Otra cuestión es la problemática que puede generar para Hacienda el que el IVA soportado sea deducible desde que se recibe la factura por el cliente, aunque no haya realizado el pago de la operación.

 

Artículo de MIGUEL CALVO ESCAMILLA

Fuente: lasprovincias.es

 

 

 

 

 
 

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